La simplicidad es clave para recuperar empleos perdidos

Solo en Latinoamérica, la crisis sanitaria generó la pérdida de más de 26 millones de empleos en un año, según informa la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Ante este contexto, los trabajadores de muchos rubros y sectores de la región actualmente se enfrentan a una verdadera “selva laboral”, en la que son muchos los que necesitan recuperar el tiempo perdido y hoy compiten por cada posibilidad de ganar mercado.

Lo cierto es que la pandemia convirtió al universo laboral en algo más volátil e incierto, con mercados cada vez más competitivos y especializados. Allí surgieron nuevas e innovadoras profesiones, con una mayor diversificación de los canales de comercialización, con cambios en las preferencias de los usuarios y consumidores que, entre otros factores, configuran un contexto dinámico que desafía tanto a los trabajadores como a las organizaciones.

En ese contexto, resulta indispensable la simpleza, como forma de presentar la propuesta de valor de cada trabajador. Pero conseguir la simplicidad, ya sea en un proceso o dentro de las actividades del mundo laboral, no consiste únicamente en un trabajo de reducción, ni tampoco basta con suprimir partes de un todo. Entonces, ¿de qué se trata la simplicidad?

La Real Academia Española define a la simplicidad como aquello que es sencillo o sin complicaciones. Aplicado al mundo laboral, se trata de encontrar la mejor manera de llevar a cabo una tarea o proceso, o de ofrecer un servicio, de forma tal que facilite su desarrollo tanto para el cliente como para la organización, así como también para los colaboradores y sus líderes.

Lo simple ayuda a lograr objetivos, porque elimina distracciones y hace que lo importante se destaque aún más. No obstante, que algo sea simple no significa que su diseño haya sido fácil. Las cosas simples parecen sencillas porque solo vemos el resultado final. Sin embargo, llegar a esa solución en ocasiones requiere mucho tiempo y esfuerzo.

“Lo simple puede ser más difícil que lo complejo. Tienes que trabajar duro para aclarar tus ideas para hacer que lo que pienses sea simple. Pero, al final, vale la pena porque una vez lo tienes, puedes mover montañas”, declaró Steve Jobs en una entrevista con el diario Wall Street Journal.

Buscar la simplicidad lleva a poner el foco en la verdadera razón de ser de las cosas, y el éxito en este sentido es lograr ese objetivo de la manera más simple.

Si es simple, es bueno

En el caso de los trabajadores, una buena posibilidad de aportar simpleza puede ser analizar periódicamente los “procesos establecidos”, en busca de eliminar todos aquellos aspectos que no aportan valor y buscar, de esta forma, que cumplan con su objetivo de la manera más simple posible. Muchas veces estos procesos se heredan y “arrastran” acciones que fueron útiles en su momento pero que hoy ya no tienen sentido, sobre todo en tiempos tan cambiantes como los actuales.

Existen múltiples ejemplos, en especial en la industria de la tecnología, en los cuales se logró, a través de diferentes y extensos procesos, hacer las tareas y los dispositivos más simples. Sin lugar a dudas, todo esto requirió de procesos de alta complejidad para luego poder ofrecer, de manera simple e intuitiva, productos de alto valor a los usuarios y mejorar, de esa manera, su experiencia.

En ese sentido, es importante aclarar que es muy difícil ofrecer simplicidad sin pasar antes por la complejidad, aunque sin lugar a dudas pasar por los obstáculos que sean necesarios para mejorar representa una gran oportunidad, para poder evolucionar y ofrecer más y mejor valor.

Volviendo al inicio, y ante el panorama incierto de 2022, donde el objetivo es, entre otros, recuperar muchos de los puestos de trabajo que se perdieron con la pandemia, pero al mismo tiempo sin la seguridad de que la crisis sanitaria sea parte del pasado, resulta esencial cambiar complejidad por simplicidad. Por lo menos en la propuesta de valor de cada trabajador.

Artículo publicado originalmente el 12 de Noviembre de 2021 en Revista Mercado.

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