Entre la incertidumbre y las expectativas

Entre la incertidumbre y las expectativas

Viendo la imagen de fin de año, parece difícil encontrar puntos altos desde el enfoque comercial del sector en el 2018. Sin embargo, las cosas no habían comenzado así.

Desde principios de año hasta la primera corrida cambiaria, las perspectivas eran muy buenas y todos esperábamos crecer. De allí en adelante, y en especial luego de la fuerte devaluación, no solo cayó el volumen de trabajo, sino que las cadenas de pagos se fueron complicando y hasta en algunos casos cortando. A esto se le sumó la inflación y las altas tasas (para contener al dólar), que hicieron que la actividad se perjudique y mucho.

Infraestructura y profesionalización

En lo referido a la infraestructura, una demanda habitual de nuestro sector hacia el Estado, hubo algunos avances. Se observaron mejoras en las terminales portuarias, así como también se están discutiendo los nuevos lineamientos del Puerto Buenos Aires, por ejemplo la incorporación del pago electrónico, que incidirán positivamente en la logística.

Las obras del Paseo del Bajo son otra buena noticia de aquí hacia delante. Es verdad que en los últimos meses fueron más una complicación de tránsito que una solución, pero entendemos que a futuro, y en especial si miramos el mediano plazo, va a facilitar y simplificar los accesos desde y hacia la zona portuaria.

Otra buena nueva, dentro de un contexto complejo, es la profesionalización que se está observando en el sector logístico. Esto no es algo puntual del año que se fue sino una tendencia de los últimos, pero vemos una profundización de la misma y, dado el contexto, si no se trabaja de manera cada vez más profesional se va a trabajar cada vez menos.

Alto pero no tanto

La demanda de trabajo se vio, como dijimos, afectada por la devaluación. Por un lado, hizo que los importadores no trajeran mercadería, debido a la dificultad de trasladar el aumento a los precios de sus productos y a la baja en el consumo.

Por otro lado, si bien se continúa exportando, el precio del dólar tampoco terminó fijándose en un número que les resulte tan tentador a los exportadores.

Con respecto al servicio de transporte interno, así cómo se vieron afectados diferentes sectores, el rubro logístico no escapa a la situación por el enfriamiento de la economía.

Si miramos hacia delante, las perspectivas son inciertas. Por un lado, parece haber cierta estabilidad en el dólar, pero al mismo tiempo se requieren otros cambios, como la baja de las tasas de interés y la contención de la inflación para que se reactive el consumo.

Esperamos que estos cambios, junto a otros, se produzcan para lograr una mejora en la actividad.

Artículo publicado originalmente el 28/01/2019 en Énfasis Logística.

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Por Javier Carrizo

Soy un apasionado de los negocios y de la ayuda social. En mi camino profesional aprendí, y sigo aprendiendo, sobre la importancia de las relaciones interpersonales, la comunicación y los vínculos. En mi devenir profesional y con el paso los años desarrollé una fábrica de productos del rubro alimenticio y actualmente me encuentro liderando una empresa de servicios.